Ya hemos dejado constancia que las empresas constituyen el principal sector ejecutor de la I+D interna en España, lo que es un hecho habitual en los países desarrollados. Tengamos en cuenta que se trata de las actividades de I+D que las empresas emprenden con sus propios recursos materiales y personales, cualquiera que sea el origen de los fondos financieros movilizados. El Gráfico 1 refleja los diez estados de UE-27 con mayor peso en la variable examinada, clasificados en orden decreciente en función de los resultados de 2024. El liderazgo alemán es palmario al aportar algo más de un tercio de la I+D interna de las empresas europeas, que concretamente supuso una inversión de 92.500 millones de € en 2024; registro que duplica holgadamente al de Francia. Italia ha sido superada por Países Bajos. España, con un gasto de 13.300 millones –por debajo del 15% del montante alemán–, se emplaza por detrás de Bélgica y Suecia, cuyas economías ni tan siquiera originaron el 40% del PIB español en 2024. No obstante, hay que apuntar que su reducida cuota relativa presenta una significativa progresión entre los dos años. Los diez estados miembros reseñados tienen una aportación conjunta muy próxima al 90% del total de UE-27, tanto en 2018 como en 2024.

Identificados los diez estados miembros con mayor contribución, demos cuenta de la participación de su sector empresarial en el total nacional de la I+D interna (Gráfico 2). En UE-27 es colindante con los dos tercios en ambos años: 66,5%. Puede constatarse que el abanico formado por los resultados nacionales es relativamente amplio. En 2024, el máximo sueco (73,2%) sobrepasa en 17,4 puntos al mínimo español (55,8%). Mínimo que resalta una de las mayores carencias del sistema de I+D en nuestro país. Las variaciones entre 2018 y 2024 son, en general, reducidas, salvo en dos casos: el aumento de 4,1 puntos registrado en Países Bajos y el descenso de 6,1 puntos sufrido por Italia. En España se produce una leve caída, que acarrea un mayor alejamiento en 2024 de la invariable media europea.

Si circunscribimos el escenario al conjunto de España, el Gráfico 3 proporciona los resultados regionales de la contribución empresarial al total de la I+D interna. En síntesis, los hechos más destacables son los siguientes:
- El grado de dispersión es muy intenso: el máximo del País Vasco (75,5%) no está lejos de triplicar al mínimo extremeño (27,8%).
- País Vasco y Navarra son las únicas comunidades que sobrepasan la media europea en los dos años y lo hacen con amplitud en 2024, después de la notable progresión experimentada por Navarra a lo largo del sexenio estudiado.
- Otras cinco comunidades se sitúan por encima de la media española en ambos años: Cataluña, Castilla y León, Asturias y, de forma muy leve, Aragón y Madrid.
- En la cola de la distribución, acompañan a Extremadura cinco comunidades alejadas del nivel nacional: Baleares, La Rioja, Andalucía, Cantabria y Canarias.
- Las regiones con mayor aumento de la ratio son Canarias, Baleares y Navarra. Por el contrario, los decrementos más pronunciados se localizan en La Rioja, Castilla-La Mancha y Castilla y León.
- La Región de Murcia se sitúa en el puesto central (9º) de la ordenación en 2024, con un 51,9% –a 3,9 puntos de la media española–, lo que es un resultado positivo, si se tiene en cuenta que la distancia en 2018 ascendía a 8,8 puntos. La subida del indicador (4,2 puntos) es la cuarta más acusada, después de la terna citada en el ítem anterior.



