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Este análisis sobre la distribución del gasto en I+D por sectores de ejecución manifiesta la precariedad del Gasto en I+D/PIB de las economías murciana y española en el contexto de la Unión Europea (UE). Además, hay que señalar que tan importante como ese input, son los resultados alcanzados (output), que dependen en buena medida de la distribución del esfuerzo entre los agentes implicados en tres vertientes: investigación básica, aplicada y desarrollo experimental. Esta última es la más conectada con el tejido productivo, al afectar a la generación de conocimientos que se orientan hacia la obtención de nuevos o mejores productos y procesos de fabricación y, por tanto, constituye la base determinante de la competitividad empresarial en la economía global. En ella, el protagonismo debe ser ejercido por las empresas, con independencia de que sea factible una eficiente colaboración con determinados organismos de la Administración pública (CSIC/CEBAS, INIA, IMIDA, CIEMAT, CDTI…) y con grupos universitarios de investigación.

La información deja al margen el sector ISFLSH –instituciones privadas no lucrativas– dado que su papel es, en todos los países, muy residual en el gasto total. Ambos gráficos muestran que:

  • El sector empresarial español adolece de un manifiesto déficit de gasto. En términos de PIB, se sitúa en un 0,78%, en torno a la mitad del realizado en el conjunto de la UE y a la tercera parte del registrado en Alemania. Por otro lado, su cuota en el gasto total equivale a un 55,6%, a diez puntos de la media de UE-27, ampliándose levemente el diferencial negativo respecto a Alemania. Esa carencia se agrava considerablemente en la Región de Murcia, donde el peso de las empresas ni tan siquiera supone el 50% del gasto total y se limita al 0,55% del PIB. Por consiguiente, la financiación del desarrollo experimental parte de una desventaja comparativa evidente.
  • La Administración Pública y la Enseñanza superior elevan su participación conjunta al 44,1% en España y al 33,5% en UE-27, pero nótese que, en relación con el PIB, la cifra es menor: 0,63% y 0,78%, respectivamente. En la Región de Murcia, al déficit empresarial hay que añadir el de la Administración Pública, de tal forma que la asignación de las universidades presenta un destacado máximo, aunque solo supere a la de España si se refiere al PIB.
  • Así pues, no se trata de que, en el contexto de la UE, el gasto de las instituciones públicas españolas y murcianas sea alto, sino de que el de los respectivos sectores empresariales es muy bajo. Hecho que lastra los resultados productivos que se derivan de las actividades de I+D en España y, particularmente, en la Región de Murcia.

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