Las actividades de alta tecnología (AT) se identifican por exigir una constante y rápida renovación de conocimientos, mucho más intensa que en el resto de sectores económicos. Progresión que conlleva un elevado grado de complejidad, que solo puede ser satisfecho con un continuo esfuerzo de investigación y una sólida base tecnológica. Usualmente se conocen con el término de actividades avanzadas, frente a las intermedias y tradicionales. Además de su alto contenido tecnológico, las actividades avanzadas poseen una serie de rasgos distintivos: alto ritmo de crecimiento de la demanda mundial de sus productos, elevado tamaño de las empresas, mayor grado de integración en el mercado global, dotación de capital por empleo más alta, superior productividad, mayores salarios… Hay diferentes tipologías; la utilizada por el INE sigue las recomendaciones de EUROSTAT y, como tiene interés conocer las ramas que estamos considerando, la Tabla 1 las recoge en su totalidad, código de la CNAE incluido. Tanto la Agricultura como la Construcción quedan al margen de este grupo de sectores. España padece una grave carencia de actividades avanzadas. Baste un dato: en 2021, tasa de cobertura[1] de las manufacturas AT se limitó a un 56,3%, cuando en el conjunto formado por las intermedias y tradicionales se elevó a un 95,1%.

El gráfico 1 muestra el desigual panorama regional español. Solo cinco comunidades rebasan la media española: Madrid, Navarra, Aragón, Cataluña y País Vasco. Las restantes se sitúan a considerable distancia de del resultado nacional. Por tanto, la contribución de los sectores con alto contenido tecnológico al PIB regional da lugar a un amplio rango, de tal modo que el máximo de Madrid está cerca de sextuplicar al mínimo de Baleares. La Región de Murcia ocupa el puesto 12º, con un resultado mediocre. La relación entre tales datos y los niveles regionales del PIB per cápita es, en general, patente, lo que evidencia el positivo impacto de este tipo de actividades sobre los territorios en las que su peso es elevado en el contexto nacional.

En el gráfico 2 se deja constancia del peso de la economía murciana en el VAB generado por las manufacturas y servicios de alta tecnología en España entre 2015 y 2021. Recordemos que nuestra contribución al PIB español se situó en torno al 2,9% a lo largo del sexenio considerado y, por tanto, los datos vuelven a reflejar que el entramado productivo regional posee un relevante déficit de actividades avanzadas. Déficit más acuciante en los servicios que en las manufacturas. Cierto es que, al menos, la tendencia es creciente; no lo es menos que la cuota sigue siendo muy exigua, no alcanzando ni la mitad de nuestra contribución al PIB nacional.

Conviene tener en cuenta que, en la Región de Murcia, la contribución de las ramas con alto contenido tecnológico (3,7%) era, en 2021, significativamente inferior a la del sector agrario (4,8%). Los datos nacionales respectivos se situaban en 7,7% y 2,7%. Así pues, cabe plantearse si la composición de nuestro tejido productivo se ajusta o no a lo que cabe esperar de una economía desarrollada a comienzos del tercer decenio del siglo XXI. Cuestión que, por su importancia, será abordada con más datos en la próxima entrega.

La innovación en el sector de la comunicación y la publicidad ha sido lo que ha llevado a Portavoz, patrono de la Cátedra, a conseguir diferentes galardones en los Premios Letra. Uno de ellos ha sido el caso de éxito del que nos habla Juanma Soriano, director creativo de la agencia, en este vídeo.

Portavoz se vio ante el reto de tener que buscar soluciones ante un problema-reto que se le presentó. Y ahí surgió la idea de esa lona diseñada por el humorista gráfico Puebla y que ahora recubre las obras de reforma de la fachada de la Catedral.

También le hemos preguntado hacía donde se dirige el futuro de la comunicación. En este vídeo nos cuenta cómo las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial o el Big Data, están transformando este sector.

ENTREVISTA COMPLETA:

Cuando una empresa decide sacar un nuevo producto, está jugando a lo grande porque es clave para su futuro, ya que innovar es necesario para seguir siendo relevante y descubrir nuevas oportunidades de mercado. Pero innovar es un camino con muchas trampas. A veces, las empresas no captan lo que quieren los clientes o subestiman a la competencia, y eso puede mandar al traste hasta la mejor idea. Es más, el 70% de los nuevos productos fracasa y desaparece en menos de tres años, ya sean ideas super novedosas o simples mejoras. Este alto índice de fracaso muestra que lanzar un producto es complicado. Pero cada fracaso se debe convertir en una lección, pues lo podemos tomar como un experimento para aprender y mejorar.

Ante esta realidad expuesta anteriormente, surge una pregunta fundamental: ¿Es posible extraer aprendizajes valiosos de los fracasos en el desarrollo de nuevos productos? La respuesta es un rotundo sí, ya que la innovación, por su propia naturaleza, implica la experimentación y el riesgo de fracaso.  Por ello, requiere de un orden y un método que contemple el concepto de “gestionar el fracaso” mediante la innovación incremental. Es un proceso reiterativo, recurrente que no tiene fin, en palabras de W. Churchill; “El éxito consiste en ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo”. Ya que, dentro de cada fracaso yace un conjunto de lecciones cruciales que, si se identifican y analizan correctamente, pueden proporcionar ideas brillantes para futuras iniciativas e innovaciones.

En consecuencia, gestionar el fracaso en el proceso de innovación es fundamental y para ello es necesario entender mejor las principales causas que lo provocan, con el fin de conocer y reflexionar sobre ellas para mitigar errores y fracasos en futuras iniciativas de innovación. Además, un análisis detallado puede revelar oportunidades críticas para mejorar los esfuerzos de innovación y aumentar las tasas de éxito. En este sentido, sería conveniente preguntarnos: ¿Cuántas de estas situaciones están ocurriendo actualmente en mi organización?

Las 10 principales causas de fracaso en el desarrollo de nuevos productos

  • Falta de respaldo por parte de la dirección en los proyectos de innovación.
  • Falta de una estrategia para innovar en la organización.
  • Falta de comunicación a todos los niveles de la organización.
  • Falta de orientación de mercado.
  • Falta de “aprobaciones” durante el proceso de desarrollo, que le permitan a la dirección evaluar si las “etapas” (idea o concepto, prototipos y estrategia de lanzamiento) van cumpliendo con lo esperado.
  • Evaluaciones de proyecto incompletas, poco rigurosas o inexistentes.
  • No existe un proceso de innovación consensuado entre todas las áreas de la empresa.
  • No se aplica una metodología probada ni para hacer la evaluación, planificación y seguimiento de los proyectos, ni para liderar los equipos.
  • Focalización excesiva sobre objetivos de producción y comerciales de productos ya existentes descuidando los proyectos de nuevos productos o procesos.
  • Una estructura organizacional basada en áreas funcionales que compiten, en vez de colaborar entre ellas.

Vemos así que los fracasos en la innovación, lejos de ser meros obstáculos, son escalones en el proceso de aprendizaje y crecimiento empresarial. La clave reside en cómo las personas y las organizaciones eligen enfrentar y transformar estas experiencias en cimientos sólidos para futuras victorias. Por ello, es fundamental la habilidad para levantarse tras un revés, armados con un conocimiento más profundo y una determinación inquebrantable, es lo que finalmente podemos apoyarnos para alcanzar logros significativos y duraderos. La experiencia derivada del fracaso en la innovación es una fuente invaluable de aprendizaje y crecimiento, ofreciendo lecciones cruciales que pueden iluminar el camino hacia futuras victorias en el desarrollo de nuevos productos. Por ello, reconocer y analizar los fracasos no solo permite identificar y comprender los factores que contribuyeron a ellos sino también establecer estrategias para evitar errores similares en el futuro. El fracaso, lejos de ser un punto final, actúa como un catalizador que impulsa la necesidad de adoptar enfoques más audaces y creativos. Esta mentalidad es esencial para superar los errores y explorar nuevas direcciones. A través de este proceso, se fomenta la innovación alentando a los equipos a aprender de los contratiempos y a utilizar esos conocimientos para fortalecer sus futuras iniciativas. En última instancia, enfrentar y transformar los fracasos en oportunidades es lo que permite a las organizaciones avanzar, mejorando continuamente y caminando hacia el éxito en la innovación.

Dr. Pedro Juan Martín Castejón, profesor de Marketing de la Universidad de Murcia y miembro del Consejo Directivo de Expertos en Marketing del Consejo General de Economistas de España.

La I+D interna es la realizada por las entidades implicadas –empresas, organismos de las AAPP, universidades…– dentro de sus centros investigadores (Intramuros), a diferencia de la externa, que es la que se adquiere a otras entidades (Extramuros).  El gasto interno, principal referencia de las estadísticas nacionales e internacionales, tiene un componente corriente, en el que la pieza fundamental son los costes laborales del personal de I+D, y otro de capital (plantas piloto, laboratorios, equipo…).

El gráfico 1 nos recuerda la precaria situación de España en el escenario mundial en el último año con información disponible: 2021. El esfuerzo en I+D se limitó a un 1,4% del PIB nacional, equivaliendo a la mitad de la media de la OCDE (2,7%) y a la cuarta parte del país líder: Israel (5,6%). En ese entorno, el registro español, al igual que el de Italia, es tan sistémico como vergonzante y revela el largo camino que hay que emprender para alcanzar al menos cifras homologables a la media de UE-27 (2,2%) que, en su conjunto, está perdiendo terreno frente al resto de grandes competidores en la economía global.

Cierto es que en los últimos años ha habido cierta mejora, pero ha sido insuficiente para converger con el conjunto de la OCDE y de UE-27. En el gráfico 2, ofrecemos la evolución del gasto en I+D en España y la Región de Murcia entre 2015 y 2022. Al menos, hay una nítida tendencia creciente, más firme a nivel nacional que regional, dado que en nuestra comunidad el esfuerzo mayor en términos de PIB data de 2020, año en el que la pandemia supuso una contracción que rondó el 8% de la producción interior. Es evidente la ampliación de la brecha frente al esfuerzo nacional en el último bienio y, por tanto, es un resultado insatisfactorio. Cualquier política en materia de I+D debe pasar una evaluación a posteriori y es necesario revisar a fondo los medios y las prioridades de la misma durante los últimos años.

En la tabla se proporciona la ordenación de las CCAA atendiendo a la ratio Gasto interno en I+D/PIB. Pese a esa negativa divergencia, la clasificación se antoja favorable, ya que no es habitual que la Región de Murcia se sitúe en el 7º puesto en la multitud de indicadores sociales y económicos disponibles. Nuestra comunidad forma un apretado grupo con Galicia, Aragón y Andalucía; regiones que van alternando posiciones dependiendo del año que se considere. Vemos como el sistema español de I+D configura un panorama desigual, que alberga grandes disparidades: a) Solo cuatro regiones (País Vasco, Comunidad de Madrid, Cataluña y Navarra) superan el mediocre registro español; b) El esfuerzo del País Vasco quintuplica al de Baleares.

Tan importante como la cifra agregada del esfuerzo lo es su distribución por agentes de la I+D. A tal respecto, hay que señalar que la participación de las empresas es crucial, puesto que constituyen el sector que mejor conoce el entramado productivo, los retos que plantea la competencia y las medidas que deben instrumentarse para el progreso de la productividad y la competitividad. Además del magro esfuerzo, España tiene una carencia básica: el gasto empresarial es insuficiente, de tal forma que se limita al 56,4% del total, cuando en Alemania sobrepasa los dos tercios y en Corea del Sur se alza por encima del 80%. En la Región de Murcia, la cifra se reduce al 49,6%, razón por la cual ese déficit se agrava. Precisamente, en España, el liderazgo vasco se fundamenta en el hecho de que el peso empresarial asciende al 75,7%.

La alternativa no consiste en sustituir el gasto de las universidades y de los organismos públicos orientados a la I+D por gasto empresarial ya que, por ejemplo, en Alemania el esfuerzo en términos de PIB de los dos primeros agentes es muy superior a la media española.  El objetivo prioritario debe ser incentivar el gasto empresarial en I+D mediante todo tipo de medidas, incluidas las fiscales, con el fin de que aumente más rápidamente que el de los otros dos sectores, con la perspectiva de que sus papeles sean complementarios y nunca sustitutivos. El esfuerzo en I+D ha sido siempre necesario; hoy en día, es vital. Estamos en un tiempo histórico en el que las empresas perderán buena parte de su potencial de crecimiento si no apuestan decididamente por la investigación y la innovación. Y si eso ocurre, la consecuencia inevitable es una sustancial erosión del nivel y calidad de vida de nuestra sociedad.

He desarrollado casi toda mi carrera profesional en una de las más exigentes empresas alimentarias, pues formo parte desde hace más de dos décadas del equipo técnico de la empresa AMC GLOBAL. Soy doctora en biología, especializada en tecnología de alimentos y directora científica en AMC IDEAS, división de Innovación, Marketing y Sostenibilidad de AMC GLOBAL. He sido testigo de la formidable evolución de la ciencia de los alimentos, en mi caso aplicada a la investigación fundamental y posterior, desarrollo y lanzamiento al mercado de bebidas naturales a partir de frutas, verduras, cereales y otros ingredientes saludables. Nuestro modelo de trabajo se basa en la Innovación Abierta y se desarrolla a través de una estrecha colaboración científico-técnica con centros de investigación nacionales e internacionales punteros, en concreto a través de más de 30 proyectos europeos. Esta labor científico-técnica nos ha permitido solucionar retos tecnológicos, desarrollar nuevos alimentos funcionales, crear puestos de trabajo cualificados y, sobre todo, y de lo que más orgullosa me siento, de mejorar la salud de los consumidores europeos.

Esta labor supuso la obtención del prestigioso reconocimiento a nuestro CEO, Antonio Muñoz Beraza, por parte del Ministerio de Economía y entregado por sus Mdajestades los Reyes de España, el Premio Nacional de Innovación.

Creo que la clave para el éxito en la creación de nuevos alimentos y bebidas radica en la convergencia de la ciencia, la tecnología y la colaboración científica interdisciplinar. En un mundo donde la salud y la nutrición son prioridades crecientes, la industria alimentaria ha experimentado una revolución, y la tecnología de alimentos desempeña un papel crucial en este cambio.

El primer aspecto fundamental es la selección y las tecnologías de procesamiento de las materias primas, estrictamente seleccionadas con criterios de calidad y sostenibilidad. El desarrollo de la ciencia y la tecnología de alimentos nos permite cuidar las propiedades sensoriales de los alimentos, pero también maximizar las propiedades nutricionales de frutas y verduras, garantizando que los productos finales no solo sean deliciosos y accesibles para toda la población, sino también beneficiosos para su salud.

La gran evolución de los procesos y tecnologías alimentarias, en nuestro caso muchas veces basados en patentes propias, nos permite asegurar la retención de los nutrientes bioactivos esenciales, como vitaminas, minerales, polifenoles, carotenoides, pre/pro/ y postbióticos, etc, contribuyendo así no sólo a la diferenciación en el mercado, sino también a la densidad nutricional de nuestras bebidas.

Desde nuestra fundación, en AMC GLOBAL hemos abrazado la colaboración con universidades y centros tecnológicos de alto prestigio y experiencia en cada etapa de nuestros proyectos. Esta perfecta sinergia entre la academia, la industria y el mercado, ha contribuido a desarrollar y a aportar valor a toda la cadena. Al trabajar de manera colaborativa con investigadores y expertos, hemos logrado fusionar el conocimiento científico más reciente con la experiencia práctica y las necesidades de los consumidores. Esta colaboración nos ha permitido diseñar innovaciones disruptivas en nuestras bebidas naturales refrigeradas, y han permitido un paulatino crecimiento de la categoría a nuestros clientes, más de 70 cadenas de supermercados en Europa y socios estratégicos en otros continentes.

Uno de los aspectos más emocionantes de nuestra labor ha sido el desarrollo de bebidas vegetales funcionales. A través de investigaciones exhaustivas, ensayos pre-clínicos e intervenciones nutricionales en humanos, hemos identificado sinergias entre ingredientes naturales que no sólo satisfacen los gustos del consumidor, sino que también ofrecen beneficios adicionales para la salud. Desde mejorar la digestión o la piel, hasta fortalecer el sistema inmunológico, nuestras bebidas van más allá del placer, la conveniencia o la necesaria hidratación.

Los proyectos europeos han aportado recursos estratégicos que han permitido la exploración de nuevas tecnologías, la necesaria adaptación a los procesos a gran escala y a la cadena de suministro hasta el consumidor y la mejora continua en las habilidades, conocimiento y capacitación continua de nuestra empresa.

En conclusión, la tecnología de alimentos he desempeñado un papel esencial en nuestra capacidad y la de la industria alimentaria global para crear alimentos y bebidas que no solo satisfagan los paladares más exigentes, sino que también contribuyen a un estilo de vida saludable y una necesaria prevención de enfermedades cuando afortunadamente la esperanza de vida se alarga cada año.

A medida que avanzamos hacia el futuro, en AMC IDEAS y AMC GLOBAL continuaremos trabajando con esfuerzo y pasión para maximizar la sinergia entre ciencia, investigación, sostenibilidad y aportando valor al mercado y a la sociedad en general.

En nuestro caso nuestro esta misión está literalmente presente en nuestro propósito corporativo y así lo compartimos con todos nuestros empleados, clientes y colaboradores: AMC GLOBAL, Feeding the future.

Mari Cruz Arcas, AMC IDEAS Head of Scientific Affairs

  • La empresa, con sede en Alhama de Murcia, se une a este proyecto del que ya forman parte 14 compañías referentes en I+D, las tres universidades y la administración pública

La Cátedra Ecosistema Murcia Innova sigue aumentando su número de patronos. El último en adherirse a EMURI ha sido Nawter. La marca, con sede principal en Alhama de Murcia, se ha unido a esta entidad con el fin de fomentar la competitividad del tejido empresarial de la Región y fortalecer la colaboración entre la universidad, la administración y la empresa.

José Luis Munuera, director de EMURI, ha señalado que la incorporación de Nawter es “otro paso adelante para seguir cumpliendo objetivos” y considera que “la innovación en un aliado para el progreso de la Región y solo desde el modelo de la triple hélice lograremos impulsar los indicadores para alcanzar en 2030 unos valores similares en I+D+i a los que tiene la media de la Unión Europea”.

Por su parte, Jesús Juárez, presidente de Nawter, resalta que “la innovación es el alma de una empresa competitiva global” de manera que “participar en EMURI nos ayuda a adquirir conocimiento en procesos y toma de decisión centrados en la innovación”.

A la firma del acuerdo de colaboración también han acudido el director general de Universidades e Investigación en la Consejería de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor; Antonio Caballero; el consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, y la vicerrectora de investigación de la UCAM, Estrella Núñez.

Nawter es una compañía de I+D que nació con el fin de ofrecer fertilizantes nitrogenados alternativos y bioestimulantes. Gracias a unos procesos biotecnológicos de hidrólisis únicos, exclusivos y patentados, convierten subproductos de la industria alimentaria en fertilizantes nitrogenados y bioestimulantes orgánicos.

De esta manera, la compañía de Alhama de Murcia comenzará a formar parte de las entidades referentes en innovación que conforman EMURI. Entre ellas, se encuentran Fecoam, Fundación Hefame, El Dulze, AMC Innova, Grupo Fuertes, Grupo Orenes, Grupo Postres Reina, Portavoz, Primafrio, Nueva Cocina Mediterránea, Anecoop, Cajamar, Marnys y Vócali. También pertenecen a esta Cátedra la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), la Universidad de Murcia (UMU) y la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) y la Consejería de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor.

Nuestra empresa patrona Vócali ha lanzado este mes de marzo Genesis, un nuevo servicio de inteligencia artificial para completar la historia clínica a partir de la conversación entre médico y paciente. Como líderes en el desarrollo de soluciones de software para el sector salud basadas en tecnologías del lenguaje, la firma necesitaba disponer de una solución como Genesis para dar respuesta a las demandas del mercado en el ámbito de las consultas y las visitas en planta.

Este nueva herramienta permite reducir la carga administrativa de los médicos y mejorar la experiencia de los pacientes, ya que el profesional sanitario ya no tiene que estar mirando a la pantalla y tecleando información mientras interactúa con el paciente. 

Basado en la tecnología de INVOX Medical, Genesis aprovecha modelos lingüísticos desarrollados específicamente para cada especialidad médica y el reconocimiento de voz para sanidad, entrenado con miles de horas de transcripciones médicas, para capturar la conversación y operar con ella. Por último, utiliza algoritmos de inteligencia artificial generativa para convertir las conversaciones en información relevante y estructurada y poder así completar la historia clínica de manera automática y en tiempo real. Genesis está operativo actualmente en español, pero se espera que pronto esté disponible para el idioma portugués.

Con Genesis, Vócali está abriendo nuevas posibilidades para simplificar y mejorar la práctica médica y humanizar la atención al paciente. Tenemos claro que el médico debe estar para empatizar y atender al paciente, y no para hacer labores burocráticas y/o administrativas, y vamos a dotar a estos profesionales de las herramientas necesarias para liberarles de estas tareas manteniendo el mismo nivel de calidad en la información del paciente.  

“Hemos escuchado los requerimientos del mercado y hemos desarrollado una solución robusta, estable y segura para ser usada en entornos clínicos reales. Sabemos que hay otras soluciones de reconocimiento de voz ambiental en el mercado, pero ninguna tiene nuestra experiencia y el grado de especialización de nuestra tecnología, fruto de los más de 15 años que llevamos desarrollando soluciones de voz e inteligencia artificial para el sector salud.”, comenta Pedro Vivancos, director de Estrategia en Innovación de INVOX Medical – VÓCALI. 

Si estás leyendo este artículo y quieres más información sobre Genesis, puedes visitar su página web, https://genesismedical.ai/

Recuerdo la sensación de pánico y de angustia al enfrentarme a una cuartilla inmaculadamente blanca para escribir mis primeras ideas acerca de la Tesina de Licenciatura en la Universidad Autónoma de Madrid, allá por el verano de 1981. Recuerdo los titubeos, los borrones, la falta de un claro hilo conductor entre lo que tenía en la cabeza y lo que finalmente aparecía en el papel. Estos días he vuelto a sentir ese desconsuelo y esa falta de inspiración para escribir. Parece irónico que sienta esa ansiedad el mismo que ha estado convenciendo sobre la utilidad y la necesidad de escribir sobre innovación a los que me han precedido en esta sección de opinión del experto que, con esta, está ya en su vigésimo cuarta edición.

Pero vayamos a lo esencial, parece que fue ayer cuando presentamos en 2019 ante centenares de alumnos, investigadores, inversores, empresarios, directivos y expertos en I+D, el proyecto Ecosistema Murcia Innova, EMURI. Nuestro proceso ha seguido la secuencia propia de cualquier proyecto de innovación, en el que originariamente  tiene que haber un grupo de personas con actitud positiva por lograr un objetivo claro, ambicioso y posible. Seguidamente nos pusimos a construir un alto nivel de comunicación y de confianza entre nosotros mismos y, una vez conseguido, tratamos de generar confianza entre las tres hélices que constituirían nuestros fundamentales colaboradores. Convencimos a un conjunto de empresas innovadoras para que creyeran en nosotros y que se comprometieran a asignar recursos económicos y personales. Ya con el apoyo de un puñado de generosos empresarios y directivos, convencimos a las tres universidades de la necesidad de su participación, diciéndoles que podrían trabajar colectivamente sin perjudicar el cumplimiento de sus objetivos individuales. Tras ello, la Administración Regional aceptó formar parte del proyecto y nos dio la bendición final. Llegados a este punto, y con un claro espíritu de colaboración entre empresa, ciencia y gobierno, nos pusimos a trabajar para contribuir al desarrollo de la sociedad murciana en este caso, a través de la innovación en proceso.

Lo que he expresado hasta aquí ha sido nuestro tránsito por el “Valle de la muerte” que, aunque no ha sido fácil, no nos ha apartado ni un ápice de nuestro verdadero propósito, que es también “la innovación en producto”. Para ello, asumimos que la justificación socioeconómica de una empresa es que haya un producto (en adelante sinónimo de servicio o negocio) demandado por un mercado. Sin mercado no hay producto, y sin producto no hay empresa, además de que en este mundo hiper-competitivo, sin una estrategia de crecimiento no es posible la supervivencia a largo plazo de una compañía. El desarrollo de nuevos productos es la clave para el crecimiento y la supervivencia empresarial. Pero la estrategia de innovación no es fácil, ni rápida, ni produce resultados a corto plazo. Para tener éxito es preciso asumir que la innovación requiere de: visión estratégica, dirección comprometida, proceso formalizado, personal cualificado, información relevante, compromiso y recursos para su ejecución (estos son los determinantes sobre el éxito de nuevos productos según los últimos estudios científicos).

El objetivo de EMURI es ofrecer un conjunto de servicios para aumentar los niveles de innovación y competitividad de las empresas de la Región de Murcia. Todo ello sin olvidar que la ciencia genera valor en la sociedad, y que el nivel de éxito de la triple hélice viene influido por el tipo de implantación y el diferente grado de ejecución en cada territorio.

Explicar en este texto el grado de cumplimiento de los objetivos de EMURI no es posible, pero sí lo es dejar claro los éxitos de algunas de las innovaciones de las empresas que han creído, apostado y financiado EMURI. Permítanme presentarle algunos de los nuevos productos desarrollados por estas empresas valientes y disruptivas, que usan la tecnología y la ciencia para ofrecer al mercado soluciones mejores que las de sus competidores.

  • AMC Global: AMC fabrica el mejor gazpacho refrigerado de España según la OCU.
  • ANECOOP: El ‘brocomole’ de ANECOOP, único producto español nominado al Fruit Logística Innovattion Award.
  • CAJAMAR: CAJAMAR Innova ha creado un Hub de Innovación para la gestión sostenible del agua y la generación de nuevas tecnologías para la agricultura.
  • EL DULZE GROWERS: Incorpora los códigos visuales de Bleecker Technologies para mejorar su productividad y trazabilidad en sus procesos productivos y logísticos.
  • EL POZO ALIMENTACIÓN: La gama Rolling & Salsa  de ElPozo King Upp, que se presenta en tres recetas: Rolling Kebab pollo y pavo al curry; Rolling burrito carne barbacoa cheesy; y Rolling Wrap pizza cheese & bacon, premio Sabor del Año 2024.
  • FECOAM: Desarrolla proyectos de innovación e investigación AQUAINNOVA, PROALMUR, INNOLAND, IA MERCADOS, CITRIAFORO con el objetivo de aumentar la competitividad empresarial de las cooperativas.
  • HEFAME: El proyecto FARMACIA+ consiste en que cada farmacia puede gestionar su base de datos, realizar comunicaciones y promociones personalizadas.
  • MARNYS: Los productos Bioatopic Repair, Ricinlash y Lendremar, premiados en los V Orgànics Clean Awards. La firma ha sido elegida Mejor Marca Limpia para Niños 2024.
  • NAWTER: Nawter está especializada en convertir los desechos orgánicos de animales en bio-estimulantes, con los que obtiene nuevos productos de gran utilidad para la agricultura.
  • NUEVA COCINA MEDITERRÁNEA: La mejor calificación según la OCU de la ensaladilla rusa es para Hacendado, que es elaborada por Nueva Cocina Mediterránea.
  • GRUPO ORENES: Nace Yaass Casino, la prometedora apuesta online 100% con el ADN Orenes.
  • PORTAVOZ: La agencia murciana Portavoz gana el premio nacional Anuaria a la campaña más innovadora en medios digitales.
  • POSTRES REINA: Kéfir Natural es la nueva apuesta para ofrecer al consumidor un producto funcional y más saludable en formato líquido o cremoso.
  • PRIMAFRIO: Llega a España el primer camión propulsado por aceite vegetal hidro-tratado, prototipo desarrollado por DAF y PRIMAFRÍO con nuevo combustible que reduce emisiones CO2 en un 90%.
  • VOCALI: Lanza Invox Medical que permite que los médicos puedan centrarse en sus funciones y gestionar los temas rutinarios a través solo de la voz.

Sin duda, estas innovaciones son un vivo ejemplo de cómo el desarrollo de nuevos productos, aunque es difícil, complejo y arriesgado, al mismo tiempo es muy rentable y beneficioso para la sociedad desde un punto de vista económico, social, laboral y medioambiental.  Desde EMURI seguiremos trabajando para que dentro de 5 años haya más empresas convencidas de este mensaje, que oferten nuevos y mejores productos a los consumidores que, sin duda, permitirán aumentar los niveles de renta, el conocimiento y la competitividad de la Región de Murcia.

José Luis Munuera

Catedrático de la Universidad de Murcia y director de EMURI

Con esta entrega, cerramos los cuatro análisis destinados al Panel de Innovación Regional (RIS) elaborado por la Comisión Europea, que incluye a 240 regiones. En este caso examinaremos la evolución de las 17 autonomías españolas –particularmente de la Región de Murcia– a lo largo del periodo (2016-2023). En la tabla, además de las comunidades españolas, figuran las cinco regiones más avanzadas y las cinco más atrasadas, con el fin de situar los sistemas de innovación en el escenario europeo. Respecto a las primeras, destaca que tres permanecen en el grupo de líderes en los dos años, que se corresponden con las áreas territoriales de las capitales de Alemania, Dinamarca y Suecia. Las dos suizas pierden esa privilegiada posición a favor de una alemana –Alta Baviera (Múnich)– y otra nórdica: Finlandia Meridional (Helsinki). Nótese que, en las cinco, su RIS baja de nivel relativo (UE-27=100) en el periodo considerado.

En la distribución hay menos cambios en las cinco posiciones últimas. Cuatro regiones rumanas (y una búlgara) se sitúan en los puestos más atrasados en los dos años, junto con dos regiones búlgaras en la plaza 236. En fin, los sistemas regionales de innovación dan lugar a disparidades interregionales muy acentuadas. Basta decir que, en 2023, el nivel del RIS de la región de Copenhague multiplicó por más de ocho al del área suroriental de Rumanía, con el agravante de que las cinco más atrasadas también sufren un deterioro de su índice relativo entre los dos años del intervalo. El término utilizado por la Comisión Europea para este tipo de regiones es el de “emergentes”, lo que no deja de ser un eufemismo si se considera el nivel y la evolución de sus indicadores de innovación.

Las regiones españolas se encuentran en una amplia franja de la ordenación que, en 2023, se extendió desde el puesto 72º del País Vasco al 209º de Canarias. Conviene añadir que, en ese año, solo cuatro se sitúan en la mitad superior de la tabla y, el resto lo hacen en la mitad inferior (trece). Ciñéndonos a su evolución, únicamente las cinco primeras mejoran su posición: de forma firme País Vasco, C. de Madrid, Cataluña, Navarra y, con inferior vigor, C. Valenciana. Las restantes descienden puestos en mayor o menor medida. Las mayores caídas se registran en Castilla-La Mancha (25 plazas), Andalucía (16), Región de Murcia (12) y Extremadura (11). Asturias, Baleares y La Rioja experimentan una bajada de 8 posiciones. En definitiva, dentro del escenario europeo, se produce una divergencia entre las posiciones relativas de las regiones españolas, mejorando su situación las mejor ubicadas y empeorándola las más atrasadas.

En el caso de la Región de Murcia, debe quedar claro que el resultado de 2023 no es esporádico, sino la consecuencia de un declive gradual. En el trienio 2016-17-18, la situación permaneció estable, con una tenue mejora, que propició la mejor plaza (148) en 2018 a lo largo de los dos cuatrienios. En el siguiente (2019-20-21), se registra un empeoramiento que acarreó una caída hasta el puesto 155 en 2021. En el bienio final, persiste esa perniciosa tendencia: 162 en 2022; 163 en 2023. En definitiva, una trayectoria que solo cabe calificar como insatisfactoria. El leve progreso del RIS de nuestra comunidad entre 2016 (76,2) y 2023 (76,7) refleja un tímido avance respecto a la media europea, pero el retroceso descrito es la prueba palpable de que el aumento ha sido superior en otras regiones europeas, entre las que se encuentran Castilla y León, Cantabria y Asturias, que han sobrepasado el nivel de la Región de Murcia entre esos dos años. ¿Acogemos esa negativa senda de nuestro sistema regional de innovación con indiferencia? ¿O con la actitud de que es fruto de fuerzas inexorables ante las que no cabe oponer más que resignación?

Hay una premisa que concita un acuerdo general: la estructura productiva de la Región de Murcia debe ir orientándose gradualmente, pero sin titubeos, hacia actividades intensivas en conocimiento. Para conseguirlo es necesario articular una estrecha y eficiente colaboración entre las AAPP, los centros de investigación y los agentes empresariales, con el objetivo de estimular la inversión en capital tecnológico y capital humano, que es el único camino para incorporar los avances científicos y técnicos –el conocimiento– a los procesos productivos, organizativos y comerciales. Y esa es, sin duda, la clave de bóveda que debe guiar la arquitectura de las políticas regionales que tengan como fin el incremento del crecimiento potencial de la economía murciana.

  • La exvicepresidenta senior de Walt Disney, Michelle Greenwald, ha analizado el impacto de las nuevas tecnologías en las empresas
  • El evento ha estado organizado por el INFO y se enmarca en el encuentro anual de la Cátedra Ecosistema Murcia Innova

La falta de cualificación, el desconocimiento hacia las nuevas tecnologías y la alta inversión son algunos de los principales obstáculos para que las empresas de la Región adopten la inteligencia artificial. Así lo ha destacado Michelle Greenwald, exvicepresidenta senior de Walt Disney, en el sexto encuentro anual de la Cátedra Ecosistema Murcia Innova (EMURI), celebrado hoy en la Facultad de Economía y Empresa de la UMU.

El evento, apoyado por el Instituto de Fomento de la Región de Murcia (INFO), ha reunido a 500 directivos de compañías referentes en I+D y representantes y alumnos de la UCAM, UMU Y UPCT. El objetivo principal ha sido exponer las claves sobre cómo combinar la I+D y el marketing para fomentar la competitividad, enfocada en los retos y posibilidades que presenta la aplicación de la inteligencia artificial.

“El uso de las tecnologías de marketing y la IA apenas ha comenzado. Se está moviendo a la velocidad de la luz y las compañías no pueden quedarse atrás si quieren seguir siendo competitivas”, ha explicado Greenwald. La experta también ha señalado que existen oportunidades para incorporar estas tecnologías, pero que los directivos “deben tener mentalidad innovadora, invertir en nuevas herramientas y en nuevo talento especializado en estas áreas”.

Además, la ponente ha indicado que “las empresas ya establecidas y de nueva creación deberían experimentar y sentirse cómodas con la inteligencia artificial generativa en actividades de creación y desarrollo de productos y servicios”.

Alcanzar la media de la UE en I+D+i para el año 2030

Esta jornada se enmarca en el VI encuentro de la Cátedra Ecosistema Murcia Innova, un proyecto que nació en 2018 para “promover la innovación y la colaboración entre la universidad, la administración y la empresa con el fin de que la Región alcance en 2030 unos valores similares en I+D+i a los que tiene la media de la Unión Europea”, ha destacado su director, José Luis Munuera.

Para alcanzar este objetivo, la Cátedra impulsa diferentes proyectos e iniciativas. Entre ellas destaca el primer del curso de Dirección y Gestión de la Innovación, la creación de paneles expertos para identificar el rol que debe tener la sociedad civil en los procesos de I+D+i o el desarrollo de trabajos de fin de grado para reforzar la conexión y fortalecer la transferencia de conocimiento entre la universidad y la empresa.

Forman parte de este proyecto entidades referentes en innovación —Fecoam, El Dulze, AMC Innova, Grupo Fuertes, Grupo Orenes, Nawter, Hefame Grupo Postres Reina, Portavoz, Primafrio, Nueva Cocina Mediterránea, Anecoop, Cajamar, Marnys y Vócali—, la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), la Universidad de Murcia (UMU) y la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) y la Consejería de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor.