El escenario regional del Gasto español en I+D interna se muestra en el Cuadro 1 que, en orden decreciente, clasifica alas CCAA en función del montante de la inversión realizada en 2024. La Comunidad de Madrid registró un gasto de 6.903 millones de €, seguida a sensible distancia por Cataluña. Entre ambas regiones absorben algo más de la mitad de la inversión nacional en I+D, cuando su aportación al PIB español se emplaza por debajo del 40%. Por tanto, la concentración territorial de la I+D en España supera notablemente a la que se registra a nivel productivo. La Región de Murcia ocupa el 10º lugar, con 468 millones de € destinados a actividades de I+D. Es un resultado relativamente digno si se tiene en cuenta que nuestra contribución al PIB español nos sitúa en la plaza 12ª. Nótese que el peso de la Región de Murcia en el gasto nacional en I+D interna se cifra en un 1,96%, nivel claramente superior al de tres comunidades con mayor peso en el PIB nacional: Castilla-La Mancha, Canarias y Baleares.

La última columna del Cuadro 1 expone la comparación entre las ordenaciones del Gasto en I+D interna y la del PIB. Solo tres regiones presentan un esfuerzo inversor superior a la media de UE-27 en ese mismo año (2,14%): Navarra, País Vasco y, por muy poco, la Comunidad de Madrid. El nivel de la Región de Murcia (1,10%) es bajo y, en consecuencia, insatisfactorio, pero aun así volvemos a emplazarnos en la 10ª posición –ubicados entre Aragón y Andalucía– y, por tanto, bastante alejados de las posiciones de cola, en la que despuntan los bajos registros de Canarias y Baleares.
En el Gráfico 1 se muestra la evolución de la ratio Gasto en I+D interna/PIB de la Región de Murcia y España entre 2015 y 2024. Hay dos fases diferenciadas. De 2015 a 2020 –año en el que la notable subida de los dos niveles del indicador obedecen básicamente a la caída del PIB a causa de la pandemia– se produce un significativo avance en ambas economías, aunque no haya convergencia de los niveles regionales con los nacionales. Entre 2020 y 2024, asistimos a una clara divergencia, ya que el gradual crecimiento de la ratio española contrasta fuertemente con la paralización del esfuerzo inversor regional, que ni tan siquiera es capaz de sobrepasar el resultado de 2020 en ninguno de los cuatro años posteriores. Así pues, hemos perdido terreno frente al conjunto de España al ampliarse el diferencial desfavorable a partir de 2020, lo que solo se puede calificar como negativo.


Por último, el Gráfico 2 da cuenta de la distribución del Gasto en I+D interna por sectores institucionales en la Región de Murcia y España en 2015 y 2024. Los cambios han sido relevantes:
- Las Empresas que, en 2015, tenían un peso similar a la Enseñanza superior –básicamente las tres universidades regionales–, han incrementado su participación en 9,5 puntos porcentuales, con el resultado de aproximarse sustancialmente a la nacional en 2024. Desde un punto de vista productivo, no cabe albergar dudas sobre el papel clave de la I+D empresarial y, por consiguiente, se trata de una provechosa ganancia.
- Los Organismos investigadores de las AAPP, sean regionales (como el IMIDA) o nacionales (como el CEBAS-CSIC) han conservado su cuota, lo mismo que en España, si bien es el sector con menor nivel de gasto, particularmente en la Región de Murcia.
- Por tanto, la senda seguida por Enseñanza superior es justamente la inversa del sector empresarial. No obstante, en la Región de Murcia su peso es sensiblemente superior al correspondiente al conjunto nacional.












